La higiene es fundamental para mí. Antes de disfrutar de un relajante tratamiento o baño de pies, se desinfectan los pies. Los instrumentos siempre se limpian y desinfectan en una máquina especial (ultrasónica) con un líquido específico. Tras cada tratamiento de pedicura, me pongo unos guantes nuevos. La consulta siempre se mantiene impecable, desinfectando el suelo y la mesa de instrumentos.